Agenda y calendario sobre un escritorio: planificar los últimos 60 días del año

Entre el 1 de noviembre y el 31 de diciembre hay 60 días. Para la mayoría de los negocios son los más cargados del año: ventas de fin de año, aguinaldo, vacaciones del equipo, cierres. Y justamente por eso suelen pasar sin que el dueño tome ninguna decisión sobre el año que viene. El año no se cierra el 31 de diciembre: se cierra en noviembre, cuando todavía se puede hacer algo.

1. Mirá los números del año sin maquillaje

No hace falta el balance: alcanza con tres preguntas. ¿Vendí más o menos que el año pasado, descontada la inflación? ¿Qué margen me quedó por línea de producto o servicio? ¿Qué clientes dejaron de comprar? Diez meses de datos dicen más que cualquier proyección.

2. Cobrá lo pendiente

Las cuentas por cobrar que cruzan el año se vuelven más difíciles de cobrar en enero, cuando todos arrancan con otra agenda. Noviembre es el mes para llamar, acordar y cerrar. Un peso cobrado en diciembre vale más que una venta nueva en marzo.

3. Decidí antes del 31 de diciembre lo que cambia el resultado

Hay decisiones que tienen fecha: una compra o una inversión que conviene hacer este año o el que viene, cómo financiar el aguinaldo, qué hacer con el stock que no rota, si corresponde distribuir utilidades o capitalizar. Tomadas en noviembre son planificación; tomadas en enero son una explicación.

4. Revisá los precios con los que vas a arrancar enero

Costos, márgenes y lo que hace la competencia. Arrancar el año con la lista de precios ya revisada evita el ajuste apurado de febrero, que siempre llega tarde y siempre molesta al cliente.

5. Hablá con tus diez mejores clientes

Una llamada o un café antes de las fiestas. Preguntá qué planean para el año que viene y qué esperan de vos. Es la investigación de mercado más barata que existe, y además fideliza.

6. Escribí tres objetivos para 2027

Tres, no diez. Que incomoden un poco, como contamos en la nota sobre objetivos desafiantes: un número de ventas, una mejora concreta en el negocio y una decisión personal sobre cómo querés trabajar. Escritos en una hoja, a la vista.

Conclusión

Nada de esto lleva más de una mañana por semana durante noviembre. Lo que cuesta es decidir hacerlo mientras el día a día empuja para el otro lado. Si querés que esa mañana sea con los números sobre la mesa, en el estudio hacemos esta revisión de fin de año con nuestros clientes: escribinos y la agendamos antes de diciembre.

Para seguir leyendo

Si querés profundizar, tres libros que desarrollan estas ideas:

  • Jim Collins, Empresas que sobresalen.
  • Verne Harnish, Scaling Up.
  • Mike Michalowicz, La ganancia es primero.

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